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Te quiero con monte y culebra.

Una anécdota del 2015 que convertí en poesía.

Muriendo de vergüenza yo,
Fuente de la imagen
cara hinchada y vista borrosa en
calles con gente y con la calle,
gente con bolsas sin comida
voltean a penas sin mirar.
“esa muchacha triste puede andar por mal”.

"Caracas, Caracas, yo te canto todo el día",
encerrada en tus calles sin gente.
Tú, Venezuela que te crees única,
edificios de querellas
"Lo más bello de Caracas es su
gente"
Dicen, sin rostro.

De Palo Verde a Gato Negro,
“Absténgase de practicar la
mendicidad y la
buhonería dentro de las Estaciones,
Trenes…”
Naturaleza ambigua

De un lado, las señoras en posiciones foráneas
Del otro, las motos y las armas.
Pasa un día, 9 de la mañana
Ciudad Caracas, enuncia:
“Motorizados del pueblo
atacados por fascistas
del este”

No me gustas, para nada,
pero aprendí a vivir
te.
Sin morir del calor ni siendo escuchada por el montón.

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